Sitio oficial de la Abadia del Tepeyac
En el Prólogo de la Regla, en el versículo cuatro, el Abad escribe: “En primer lugar, cuando se dispuso a hacer un buen trabajo, le pidió con la oración más insistente para llevarlo a término” (RB Prol, 4).
Los monjes vienen a la iglesia de la Abadía a lo largo del día para la celebración pública de la Eucaristía y la Liturgia de las Horas: Oficio de Lectura, Laudes, hora intermedia, vísperas y completas.
Como lo es para todos los cristianos, la misa es fundamental para la oración monástica. Los monjes de la abadía se reúnen a diario para ofrecer el memorial de nuestra redención en el sacrificio eucarístico.
El corazón de la Liturgia de las Horas son los salmos, las 150 expresiones de lo antiguo y de lo nuevo en el anhelo humano de Dios. Cantando y recitando los salmos preparan al monje para escuchar la Palabra de Dios en las lecturas de los ageografos de la Biblial, que culmina en la oración de petición y alabanza.
La Lectio Divina es la forma más distintiva de la oración benedictina. En la lectio divina, los monjes leen, meditan y oran con las Escrituras. En su Regla, San Benito orienta la mejor parte del día para que los hermanos participen en esta práctica. Los monjes de hoy hacen su lectio al día.